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Guía de Micología Toprural: Recogida de setas en Aragón y Moncayo

- 22 de October de 2013 - Publicado en: Turismo rural

Con el otoño y las lluvias, muchas personas salen al campo a la llamada de unos preciados frutos que nos dan los bosques: las setas. Casi todos, aficionados o no a la micología, pensamos en las setas en su faceta y posibilidades gastronómicas, pero no somos conscientes de la importancia que tienen para el ser humano, el medio ambiente y el entorno.

Lo que denominamos “seta” (o carpóforo), es una parte de un ser más complejo que, en su conjunto se denomina “hongo”. El verdadero hongo está bajo tierra, formando un entramado de hilos o raicillas denominado micelio que, en determinadas condiciones de humedad y temperatura, al unirse, producen unas frutos, las setas, que no son ni más ni menos que el aparato reproductor del hongo, el que produce las esporas que sembrarán el suelo para poder reproducirse y continuar su ciclo vital.

Pero, ¿por qué afirmamos que son importantes los hongos para el ser humano y el medioambiente? A continuación intentaré resumirlo en los siguientes tres aspectos:

1.- En combinación con insectos y bacterias, son y deben considerarse como unos auténticos “limpiadores” del bosque y regeneran la capa húmica. A los árboles se les caen ramas y hojas, que se depositan en el suelo. Pues bien, si no hubiera nadie o nada que los limpiase, se irían formando capa sobre capa y estas llegarían a “ahogar” los árboles, llevándolos a la muerte, e incluso a su desaparición. Y es aquí donde entran en juego determinadas especies de hongos, denominadas saprobias o saprófitas, que se desarrollan o alimentan de todo ese material y lo degradan, a la vez que producen sustancias antibióticas de gran utilidad que hacen que el bosque esté limpio. Unos ejemplos de estas especies: Coprinus comatus (barbuda), Mycena seinesii, las del género Morchella (colmenilla), etc.

2.- En alianza con las especies arbóreas, por su función simbiótica, o especies micorrícicas. Son aquellas que se asocian con los vegetales superiores para mutuo beneficio (simbiosis). El hongo absorbe con facilidad las sales minerales, sobre todo los polifosfatos y, a su vez, la planta dispone de los glúcidos que ambas se intercambian. Esta relación hace que los bosques estén sanos y crezcan más rápidos, lo que hace que se recomiende que las reforestaciones se hagan con plantones micorrizados, o inoculados con hongo. Dentro de este grupo están la gran mayoría de especies: boletus, amanitas, etc.

3.- Finalmente, existen las especies parásitas, que pueden atacar tanto a vegetales como animales, y son aquellas que producen lesiones o graves desórdenes en un organismo vivo y que a menudo llegan a matar al huésped, pasando después a nutrirse de la materia muerta y comportándose entonces como saprobios o saprófitos. Uno ejemplos pueden ser Ustilago maydis (o tizón del maíz, comestible en su fase joven), o Cordiceps militaris, que ataca a la procesionaria cuando está enterrada en el suelo, en fase de larva, llegando a eliminarla, pudiendo considerar esto como un tratamiento natural contra la misma.

Vistos estos aspectos, espero y deseo que cuando se salga al campo a buscar setas se tengan en cuenta estos importantísimos aspectos medioambientales de los hongos y se practique siempre una recolección seria y respetuosa: buscar sólo con la vista y no rastrillar ni levantar el suelo, pues causaremos un daño irremediable y fatal al micelio.

También debemos tener muy, pero que muy en cuenta una serie de dichos o frases hechas, tales como:

“Todas las setas son comestibles, pero algunas una sola vez”. 20 gramos de Amanita phalloides son suficientes para causar el fallecimiento de una persona adulta, siendo esta una especie que hay que conocer en detalle, pues es muy bonita y aparentemente apetitosa y cuando sale lo hace en gran cantidad y en diferentes tipos de hábitats, siendo la causante de las intoxicaciones más graves.

“Todas las setas comestibles tienen su doble tóxico”. La única y valida certeza para saber que la seta que pretendemos comer es comestible es conocerla al 100%, desde la base del pie a la punta del sombrero. De nada sirven los dichos o consejos populares, tales como “son tóxicas las que ennegrecen objetos de plata al cocinar”,  etc. No sirven de nada y pueden causarnos una intoxicación importante. En resumen: no consumir nunca, jamás, una seta si no estamos seguros de qué especie se trata. No existe ningún otro atajo o consejo fácil para su correcta identificación, es decir, o se conoce o no se conoce.

Estamos de acuerdo que las setas se puedan considerar un auténtica delicatesen para los
paladares más exquisitos y que hacen que cualquier preparación culinaria se convierta en un manjar, pero seamos conscientes también que la depredación ansiosa y descontrolada puede ser fatal, y en verdad lo es, tanto para las personas como para el medio natural.

Aragón es tierra rica y espléndida en especies micológicas. Desde los Pirineos, en el norte, vamos bajando y pasamos por el Pre-Pirineo (Altas Cinco Villas, Sierra de Oroel, Sierra de Guara, etc.), hacia Teruel (Albarracín, Maestrazgo, etc.); más al sur en la sierra de Paniza (Zaragoza) … En cualquier lugar encontraremos un paraje idóneo para recolectar setas, sin duda.

Pero el sitio mágico por excelencia es el Moncayo, en la provincia de Zaragoza, en el límite con Soria, Navarra y La Rioja: prados, hayedos, pinares, abedular, encinares, robledales, conforman un lugar maravilloso y de gran riqueza micológica. A modo de ejemplo, baste con decir que existe en el Moncayo una especie endémica y, por tanto, única en el mundo: Hygrocybe monscaiensis. 

En San Martín de la Virgen de Moncayo encontramos un Centro de Micología, punto de encuentro e información referente ya en la práctica totalidad del territorio nacional, tanto por sus contenidos como por sus afamadas jornadas micológicas, que aúnan de forma equilibrada medioambiente, micología, patrimonio, cultura y turismo en un entorno único donde los haya: el Moncayo.

Artículo escrito por Francisco Javier Cortés Forcada, de la Asociación Micológica San Martín de Moncayo.

Además, te proponemos dos casas rurales para disfrutar de unas jornadas de micología:

Casa Arana – Albella, Huesca
Casa con mucho encanto donde realizar actividades relacionadas con la micología. 
Casa rural Abaric – La Cañada de Verich, Teruel
Preciosa casa rural ideal para la recogida de setas.  

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  1. armida dice:

    en apartamentos rurales el bedular, somiedo ,asturias ,tambien te puedes alojar y disfrutar de una experiencia estupenda paseando por sus bosques y reolectando setas, luego kiko experto micólogo te puede orientar

  2. Hay que aprovechar la jornada de setas si llueve, y si no llueve,a disfrutas de los paisajes del turismo rural una bella población sin duda de las demás encanto de España es Alcalá del Júcar,provincia de Albacete os invito a visitarla y alojaros en sus casas Cueva,en especial Casa Rural Cueva Paraíso del Júcar

  3. Llueve, ¡eso significa Setas! Las casas rurales están ahí para disfrutar de esta afición tan extendida.
    http://www.toprural.com/Casa-rural-alquiler-%C3%ADntegro/La-Media-Fanega_106347_f.html

  4. En la Comarca de la Vera, Cáceres las setas que más se recogen son los niscalos. Acaba de llover ahora es tiempo de ir al campo a por ellas.

  5. En el Parque Natural Ubiñas-La Mesa, Asturias también puedes disfrutar de la recolección de gran variedad de setas y hongos.

    En Teverga, por las peculiaridades de su terreno, un roquedal, puedes encontrar las codiciadas trufas que apenas encontrarás en otros lugares de Asturias.

  6. Ademas de poder alojarte en las mejores casas rurales, deberás ir equipado para recoger setas. En La Casa de las Setas encontrarás todo lo necesario para equipar tu afición a la micología.
    http://lacasadelassetas.com