El turismo rural cumple 25 años en España. Es una fecha simbólica que conmemora que La Rectoral de Taramundi inaugurara en 1986 un turismo que combinaba la estancia con el paisaje, con el entorno natural, que integraba al turista en la vida rural.
Toprural celebró también hace relativamente poco sus 10 años de vida, una vida todavía corta (¡esperemos!) y que ha ido inevitablemente de la mano del turismo rural. Y tenemos mucha suerte de haber sido testigos en primera línea de los cambios que se han producido durante estos años.
Porque el sector ha cambiado. De hecho, que hoy en día lo llamemos “sector” es un indicador de hasta qué punto el turismo rural se está profesionalizando. Los primeros años los propietarios eran, sobre todo, personas ajenas al mundo del turismo con una casa en el pueblo, dispuestos a reformarla y convertirla en un alojamiento. Pioneros que tuvieron que abrir camino, aprendiendo mucho, a golpes a veces, en un país donde primaba el turismo de sol y playa.
Hoy en día es cada vez más frecuente que los propietarios estén formados en hostelería o que sean profesionales del turismo que no tienen ninguna relación con el alojamiento o con el pueblo. Por eso, el turismo rural es ya un sector de la economía que genera riqueza y empleo.
El cambio tecnológico también ha sido muy importante: cuando Toprural apareció, los viajeros todavía usaban guías de papel y pocos, poquísimos, propietarios usaban Internet para comunicarse. Valga un botón de muestra: en los primeros años los propietarios nos mandaban la información de sus alojamientos en cartas manuscritas y las fotos impresas.
Hemos sido testigos del paso de lo analógico a lo digital en el mundo rural, y hemos procurado poner nuestro granito de arena. Y seguimos aportando lo que podemos para que los propietarios tengan cada vez más herramientas para llegar a los viajeros.
Pero si hablamos de cambio también tenemos que hablar del viajero, porque éste también ha cambiado. Antes necesitaba menos: un sitio donde dormir y descansar para disfrutar al máximo de su escapada rural, poco más. Hoy hay más de 2,5 millones de viajeros rurales, cada uno con sus gustos y sus necesidades.
Los propietarios han sabido especializarse y la oferta es cada vez más variada: alojamientos con jacuzzi, con talleres de todo tipo, con wifi, con salas para reuniones, con huertos, con actividades para niños, casas temáticas o completamente ecológicas para los más exigentes.
Estos 25 años de turismo rural han supuesto también una reactivación de la vida de muchos pueblos. Los primeros propietarios arrastraron a otros, y ahora muchos pueblos viven del turismo gracias a los puestos de trabajo que se crean para cubrir las necesidades de los viajeros. El mundo rural español es ya una alternativa en el mapa turístico español después de años a la sombra de las playas.
Hay cosas por mejorar, eso seguro: hacen falta categorías y clasificaciones más homogéneas, por ejemplo. No ayuda tampoco esta crisis que parece que no se quiere ir. Pero lo difícil ya está hecho: consolidar un modo distinto de hacer turismo, poner las bases para que esto dure muchos años. Y que nosotros lo veamos.
Más información:
- Taramundi conmemora 25 años de turismo rural (La Voz de Galicia, 23/03/2011)
- Entrevista a Jesús Mier, ex-gerente de La Rectoral (La Nueva España)


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Felicitaciones por ambos aniversarios! Los leo con frecuencia desde el año pasado, que cumplan muchos más!
Soy uruguayo y aquí el turismo rural tiene muchísima importancia. El agro es uno de nuestros fuertes en materia de turismo, además de las playas. Permítanme compartir un video con ustedes que habla un poco acerca del turismo rural en nuestro país y presenta las estancias turísticas del departamento de San José: http://bit.ly/kdNVnY
Conocen Uruguay? Qué me dicen del campo uruguayo? Saludos!
No entiendo el artículo… Aquí en la rectoría de La Nou llevamos desde 1.893 ofreciendo lo que ahora se llama “turismo rural”; antes evidentemente no se llamaba así, pero era exactamente lo mismo: “pasar unos días en el campo” “ir de vacaciones a la montaña”… eran las expresiones que se utilizaban. En fin, que las modas son las modas y los portales de turismo, como otros tantos, sucumben a ellas… Qué pena.